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METODO SUZUKI DE ENSEÑANZA DE MÚSICA EN NIÑOS O LA EDUCACIÓN DEL TALENTO

Patricia Medina

17-06-2016

Niños, Educación, Música

Howard Gardner plantea en su teoría de las Inteligencias Múltiples, que las inteligencias se manifiestan de distintas formas en los diferentes niveles evolutivos de los niños/as y que en consecuencia, tanto el estímulo como la evolución deben de realizarse de la manera adecuada a dicha etapa. Todos nacemos con la herencia genética que nos dota de ciertas habilidades nucleares o básicas en cada una de las inteligencias. Pero, ¿cómo son las etapas de evolución de cada una? Primero tenemos la HABILIDAD MODELADORA EN BRUTO, que suele predominar en el primer año de vida. En el caso de la música se corresponde con apreciar las diferencias tonales. La segunda etapa se corresponde con el SISTEMA SIMBÓLICO. En ella llegamos a la música a través de canciones. A medida que se avanza en el desarrollo del individuo cada inteligencia se ve acompañada, junto a su sistema simbólico, del SISTEMA NOTACIONAL. En este grado encontraríamos el solfeo. Posteriormente, durante la adolescencia y la edad adulta encontraríamos las CARRERAS VOCACIONALES Y LAS AFICIONES. Esta teoría refuerza la frase de partida de nuestro blog: “el estímulo como la evolución deben de realizarse de la manera adecuada a dicha etapa”. Así, un entorno rico en estímulo es adecuado en los primeros años y no para etapas superiores, al igual que los pequeños no deben tener una enseñanza explícita del sistema notacional. Con estas premisas surge el MÉTODO DE ENSEÑANZA MUSICAL SUZUKI, que está enfocado para la etapa infantil. Es un sistema que presta escasa atención al sistema notacional (solfeo y escritura musical) proporcionando en cambio, gran cantidad de apoyo para el aprendizaje de los puntos fundamentales de la técnica instrumental. Shinichi Suzuki ha identificado los factores relevantes para el desarrollo de la habilidad musical en los primeros años como la posición de los dedos en el violín, el tipo de melodías que pueden ser reconocidas y cantadas por los niños pequeños… todo basado la forma en la que los niños/as aprenden a hablar la LENGUA MATERNA. El Método Suzuki es una aproximación de educación músico-instrumental, ya que utiliza el instrumento para acercarse a la música. La metodología surgió para el violín, de los estudios e investigaciones del Doctor Suzuki y después se extendió al piano y a otros instrumentos. Actualmente existen las siguientes especialidades: Violín, Viola, Violonchelo, Piano, Guitarra, Flauta y Canto. Hay estudios para ampliarlo a los demás instrumentos. Nos encontramos no solamente ante un método de educación, sino también una filosofía fundada en el respeto al niño como persona y en el concepto de que la habilidad no se hereda sino que se aprende y se desarrolla. Hace más de cincuenta años, Suzuki comprendió las implicaciones del hecho de que los niños de todo el mundo aprendan a hablar su lengua materna con facilidad, y comenzó a aplicar los principios básicos de la adquisición del lenguaje al aprendizaje de música. Las ideas sobre la responsabilidad de los padres, el dar aliento cariñosamente, el escuchar, la repetición constante, etc., son algunas de las características especiales del método Suzuki. Cuando los niños han aprendido una palabra no la dejan, sino que continúan utilizándola a la vez que agregan nuevas palabras a su vocabulario. De igual modo, los estudiantes Suzuki repiten las piezas que aprenden, aplicando gradualmente las habilidades que han ganado de nuevas y más sofisticadas maneras conforme aumentan su repertorio. La introducción de nuevas habilidades técnicas y de conceptos musicales en el contexto de piezas conocidas hace su adquisición mucho más fácil. Los niños/as que siguen el Método Suzuki aprenden a memorizar y a reproducir ritmos y melodías desde el principio gracias a la escucha. Los comienzos son con piezas cortas que el alumno va memorizando y reteniendo. A medida que el niño progresa las piezas van siendo más largas, pero el niño sigue reteniendo y memorizando las piezas anteriores, ejercitando constantemente la memoria. El resultado es que el niño, de una manera fácil y progresiva, acaba memorizando sonatas de cuatro movimientos tan cómodamente como ha retenido una canción folklórica de cuatro frases. Al principio, no se les pide conocer solfeo para reproducir sus piezas. La música es un medio sonoro como el lenguaje y, al igual que en este, no se espera de un niño que aprenda a leer antes de enseñarle a hablar. Así la noción de solfeo propiamente dicha interviene más tarde, cuando el niño tiene ya desarrollada naturalmente su habilidad para escuchar y reproducir los sonidos musicales. El número de repeticiones que un niño necesita durante el aprendizaje es desconocido y variable de uno a otro individuo. La influencia más considerable en el entorno del niño proviene de sus padres, cuya responsabilidad mayor es la de infundir seguridad a sus hijos. Esta seguridad se traduce en alimento, abrigo, educación y en una inmensa ternura. Si los padres manifiestan su amor y lo centran sobre los esfuerzos y los logros de su hijo, aprender música o cualquier otra materia constituirá una feliz experiencia. En la EDUCACIÓN DEL TALENTO los padres tienen el papel primordial de crear un buen entorno musical, haciendo escuchar buena música al niño con discos y frecuentes conciertos en vivo. Los padres, que tanto empeño e ilusión ponen en enseñar a su hijo a hablar, deben mostrar la misma actitud al hacerle escuchar música y en todo lo referente a su educación musical. Resumamos los principios de la metodología Suzuki: FORMACIÓN PERSONALIZADA: Cada niño es un mundo diferente. Es necesario observarles y escucharles para poder ayudarles y orientar el desarrollo de sus cualidades y habilidades. PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES: Suzuki piensa que los padres que se involucran en las actividades de sus hijos animándoles y ayudándoles colaboran a desarrollar una enorme habilidad en ellos y una automotivación. DESARROLLO DE LAS CAPACIDADES EXPRESIVAS, CREATIVAS Y ARTÍSTICAS: Para Suzuki los niños/as pequeños tienen un gran potencial expresivo, creativo y artístico que debe ser desarrollado y cultivado desde el primer día desde el primer ejercicio, en cada elemento musical, técnico... que trabajemos con el alumno. DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD DEL ALUMNO: En el Método Suzuki el profesor es el orientador, el puente entre el niño y la música. Una parte importante de esta formación es que el alumno asimile el lenguaje musical para que pase de ser algo ajeno a ser algo familiar. Pero además de asimilar un lenguaje, estilos, conocimientos técnico-musicales etc.., la educación músico instrumental debe potenciar el desarrollo de un lenguaje propio. PRINCIPIO DE METODOLOGÍA ACTIVA: La Metodología Suzuki parte de la participación activa del niño y del entorno familiar en el proceso de aprendizaje. El acercamiento a la música y al instrumento siempre es participativo y directo desde el primer momento. El principio es ir de lo conocido a lo desconocido, por lo que para aprender los distintos elementos técnicos y musicales usa melodías y piezas conocidas en lugar de ejercicios exclusivamente técnicos. EDUCACIÓN DEL OÍDO COMO PUNTO DE PARTIDA El alumno aprende partiendo de la imitación, de la audición, de la participación activa y directa, parte de lo sensible para paulatinamente acercarse a lo intelectual. FORMACIÓN TEMPRANA Para Suzuki es importante comenzar pronto. Los niños pequeños muestran una habilidad y una impaciencia para aprender. Los alumnos suzuki suelen comenzar entre los 3 ó 4 años de edad. El método ayuda a desarrollar en el alumno: OBSERVACIÓN CONSCIENTE ATENCIÓN CONCENTRACIÓN ASIMILACIÓN-COMPRENSIÓN RETENCIÓN (MEMORIA PRÓXIMA Y REMOTA) EVOCACIÓN

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