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REGLETAS DE CUISENAIRE o NUMEROS EN COLOR

Patricia Medina

17-06-2016

Niños, Educación, Matemáticas

Cada niño/a tiene su proceso y tiempo de aprendizaje. La teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner entiende que cada persona tiene su propia manera de combinar y utilizar sus capacidades. A la hora de iniciar las nociones matemáticas en los pequeños es muy importante encontrar metáforas alternativas que les permitan alcanzar los conocimientos trabajando otras capacidades como la espacial o la cinético-corporal. Aquí entran lo que se conocen como manipuladores matemáticos: objetos diseñados para que las personas puedan percibir algún concepto matemático mediante su manipulación. Uno de los manipuladores más reconocidos son las Regletas de Cuisenaire. Se utilizan para enseñar una amplia variedad de temas matemáticos: las cuatro operaciones básicas, fracciones, áreas, volúmenes, raíces cuadradas, resolución de ecuaciones simples, sistemas de ecuaciones e incluso ecuaciones cuadráticas. Se basa en unas reglas de colores, unos paralelepípedos de sección cuadrada de 1x1 cm, y de longitud de 1 a 10 cm. A cada color tiene una longitud. De este modo tenemos: Regleta Blanca = 1 cm. Regleta Roja = 2 cm. Regleta Verde claro = 3 cm. Regleta Carmín = 4 cm. Regleta Amarilla = 5 cm. Regleta Verde Oscuro = 6 cm. Regleta Negra = 7 cm. Regleta Café = 8 cm. Regleta Azul = 9 cm. Regleta Naranja = 10 cm. Así los/as niños/as pueden manipular de conceptos abstractos como la suma, reduciéndolos a aspectos concretos del mismo. Experimentar tocando, cogiendo, moviendo. El trabajo con las regletas está fundamentado sobre la noción de medida; por ello, la noción de número aparece a partir de la comparación de regletas de distintas longitudes. La educadora francesa Madeleine Goutard resalta en el trabajo con regletas los siguientes aspectos: 1. la acción: la necesidad que siente el niño al actuar se potencia con la realización espontánea de numerosas combinaciones creadas libremente por él y basadas en su compresión de las relaciones y las agrupaciones de números. 2. la comprensión: ver y actuar conducen a comprender y retener resultados al crearse imágenes visuales, musculares y táctiles precisas y duraderas. 3. el cálculo: se aumenta su habilidad en el cálculo así como su interés, experiencia y conocimientos. 4. la verificación: es autodidáctico y los menores pueden auto corregirse o corregir a los compañeros. 5. la comprobación: los niños comprueban sus propios resultados y aprenden a confiar en su propio criterio para corregir equivocaciones. 6. los ritmos de aprendizaje: es individualizado a cada niño según su ritmo y capacidad. El trabajo con regletas se divides en las siguientes etapas: 1. exploratoria espontánea y lúdica. Como por ejemplo: clasificación por colores, por longitudes, ordenar de mayor a menor y viceversa: hacer escaleras. 2. comprensión matemática, por medio de preguntas que se van complejizando y priorizando según los requerimientos del grupo. Algunas de las actividades que se hacen son: familias de descomposición de longitudes, familias de diferencias equivalentes, tablas de productos equivalentes, familias de fracciones, entre otras. 3. sistematización y dominio de las estructuras. En este momento, los niños van dejando de lado las regletas a medida que se van familiarizando con ellas y van interiorizando sus aspectos estructurales. Una vez comprendidos los conceptos prescinden de lo concreto y pasan a escribir, de este modo se adquieren los símbolos (números…) de forma sencilla. Progresivamente los niños abandonan el material porque han alcanzado un nivel de desarrollo en el que la operación mental les parece más fácil. Estas etapas no se dan en estricto orden, no es que al principio se deba dar mayor importancia a manipular el material y después no. “En realidad se trata de un continuo movimiento de vaivén: desde el principio se esfuerzan los niños en calcular mentalmente, basándose en la experiencia adquirida dentro del proceso de las manipulaciones (el trabajo escrito, en particular, debe hacerse prescindiendo de las regletas); pero se vuelve al material para las comprobaciones, para el estudio de nuevas cuestiones o para profundizar más en las anteriores” (Goutard, 1964)

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